«Myrmeleon formicarius», también conocido como hormiga león europeo, es una especie de insecto perteneciente a la familia Myrmeleontidae. Esta especie se encuentra comúnmente en Europa, aunque también se puede encontrar en algunas partes de Asia y África del Norte.
Los adultos de «Myrmeleon formicarius» son de tamaño moderado, con una longitud corporal que varía entre 1,5 y 3 centímetros. Tienen alas membranosas con venas bien desarrolladas, que les permiten volar con agilidad. Sus alas suelen ser de coloración marrón amarillenta o grisácea, con marcas oscuras.
Sin embargo, son las larvas de «Myrmeleon formicarius» las que son más llamativas y distintivas. Estas larvas son depredadoras y tienen una estrategia única para atrapar a sus presas. Construyen trampas de emboscada en forma de cono en la arena suelta, excavando en círculos con movimientos rápidos y precisos. Una vez que la trampa está lista, la larva se esconde en el fondo, dejando solo su mandíbula afilada expuesta. Cuando una presa incauta, como una hormiga u otro pequeño insecto, cae en la trampa, la larva rápidamente la agarra con sus mandíbulas y la arrastra hacia abajo para alimentarse.
Las larvas de «Myrmeleon formicarius» son altamente eficientes en la caza, y su adaptación única les permite sobrevivir en una variedad de hábitats arenosos, como dunas costeras, bordes de caminos y áreas abiertas con suelo suelto.